UN NIÑO BOLIVIANO ESCRIBIÓ UNA EMOTIVA CARTA AL PAPA

"Yo sé que vos sos más amigo de Dios y te pido que me ayudes a que mi papá vuelva a mi casa”. Esas es una de frases más conmovedoras que el pequeño Milán, un niño boliviano de 7 años le escribió al papa Francisco.
 
En la misiva, que publicó Diario El Clarín de Argentina y también la CNN, Milán pide por la libertad de su padre que lleva preso seis años, según revela en la carta. El centro carcelario en el que se encuentra el papá de Milán es el mismo que hoy tenía previsto visitar el líder de la iglesia católica.
 
La carta, que fue difundida por su madre en su página en Facebook ha sido compartida, hasta el momento más de 9000 veces.
 
“Me llamo Milan, la anterior semana cumplí 7 años y desde que era bebé sólo de 1 año mi papá no está en mi casa. Quiero contarte que vas a ir a visitarlo porque él vive en Palmasola, se llama Zvonko Matkovic y está preso, pero él es bueno y no ha hecho nada malo”, reza uno de los párrafos de la carta de Milán que es de cuatro hojas.
 
Zvonko Matkovic está preso desde el 2008 y fue acusado de terrorismo. 
 
Lea su carta:


Fotos tomadas del Facebook de Patricia Barron, madre de Milan


LAS VENTANAS

Una pareja de recién casados, se mudó para un barrio muy tranquilo. En la primera mañana en la casa, mientras tomaba café, la mujer reparó a través de la ventana, que una vecina colgaba sábanas en el tendedero.
¡Que sábanas tan sucias cuelga la vecina en el tendedero! Quizás necesita un jabón nuevo… ¡Ojalá pudiera ayudarla a lavar las sábanas!
El marido miró y quedó callado.
Y así, cada dos o tres días, la mujer repetía su discurso, mientras la vecina tendía sus ropas al sol y el viento.
Al mes, la mujer se sorprendió al ver a la vecina tendiendo las sábanas limpiecitas, y dijo al marido:
¡Mira, ella aprendió a lavar la ropa! ¿¿Le enseñaría otra vecina??
El marido le respondió:
¡No, hoy me levanté más temprano y lavé los vidrios de nuestra ventana !
Y la vida es así. Todo depende de la limpieza de la ventana, a través de la cual observamos los hechos. Antes de criticar, quizás sería conveniente chequear si hemos limpiado el corazón para poder ver más claro.
Entonces podremos ver claramente la limpieza del corazón de los demás

EL ESPEJO DE LA VIDA

Un día, cuando los empleados llegaron a trabajar, encontraron en la recepción un enorme letrero en el que estaba escrito:
“Ayer falleció la persona que impedía el crecimiento de Usted en esta empresa. Está invitado al velatorio, en el área de deportes”.
Al comienzo, todos se entristecieron por la muerte de uno de sus compañeros, pero después comenzaron a sentir curiosidad por saber quién era el que estaba impidiendo el crecimiento de sus compañeros y la empresa.
La agitación en el área deportiva era tan grande que fue necesario llamar a los de seguridad para organizar la fila en el velatorio. Conforme las personas iban acercándose al ataúd, la excitación aumentaba:
¿Quién será que estaba impidiendo mi progreso? ¡Qué bueno que el infeliz murió!
Uno a uno, los empleados agitados se aproximaban al ataúd, miraban al difunto y tragaban seco. Se quedaban unos minutos en el más absoluto silencio, como si les hubieran tocado lo más profundo del alma.
Pues bien, en el fondo del ataúd había un espejo, …cada uno se veía a sí mismo…. con el siguiente letrero:
“Sólo existe una persona capaz de limitar tu crecimiento: ¡TÚ MISMO”!
Tú eres la única persona que puede hacer una revolución en tu vida.
Tú eres la única persona que puede perjudicar tu vida, y tú eres la única persona que se puede ayudar a sí mismo.
TU VIDA NO CAMBIA CUANDO CAMBIA TU JEFE, CUANDO TUS AMIGOS CAMBIAN, CUANDO TUS PADRES CAMBIAN, CUANDO TU PAREJA CAMBIA. TU VIDA CAMBIA, CUANDO TÚ CAMBIAS, ERES EL ÚNICO RESPONSABLE DE ELLA.
“EXAMÍNATE Y NO TE DEJES VENCER”
“El mundo es como un espejo, que devuelve a cada persona, el reflejo de sus propios pensamientos. La manera como tu encaras la vida es lo que hace la diferencia”.

LA VACA FLACA

Hace mucho tiempo Un viejo maestro paseaba por un bosque con su fiel discípulo, cuando vio a lo lejos un sitio de apariencia pobre, y decidió visitar el lugar.
Durante el camino hacia aquel lugar, el maestro le comentaba a su pupilo lo importante de comunicarse con los demás y sobre todo lo que podría aprender en esas visitas.
Llegando al lugar constató la pobreza del sitio, los habitantes, una pareja y tres hijos, la casa de madera, vestidos con ropas sucias y rasgadas, sin calzado.
Entonces se aproximó al señor, aparentemente el padre de familia y le preguntó: En este lugar no existen posibilidades de trabajo ni puntos de comercio tampoco, ¿cómo hacen usted y su familia para sobrevivir aquí?
El señor calmadamente respondió: amigo, nosotros somos los dueños de aquella vaca que puede ver a lo lejos, es nuestra única fuente de ingresos y con los litros de leche que nos da por día, podemos cambiarlos por comida o venderlos a otras personas, de esa forma podemos sobrevivir.
El sabio agradeció la información, contempló el lugar por un momento, luego se despidió y se fue.
En el medio del camino, volteó hacia su fiel discípulo y le ordenó: “Busque la vaquita, llévela al precipicio de allí enfrente y empújela al barranco”.
El joven espantado vio al maestro y le cuestionó sobre el hecho de que la vaquita era el medio de subsistencia de aquella familia.
Pero como percibió el silencio absoluto del maestro, fue a cumplir la orden.
Así que empujó la vaquita por el precipicio y la vio morir. Aquella terrible escen
quedó grabada en la memoria de aquel joven durante varios años sin poder entender el porqué de aquella extraña decisión de su maestro.

Tiempo después
Después de mucho tiempo, el joven atormentado por aquella acción decidió regresar al lugar para confesarle a la familia lo que había pasado, pedir perdón y buscar la manera de ayudarlos; rápido emprendió su viaje.
Al llegar a aquella colina, de lejos notó una gran casa bien construida, con un gran cerco y algunos bellos árboles, el joven se lamentó al pensar que la familia tuvo que vender el terreno para poder sobrevivir.
Al tocar la puerta de aquella hermosa casa, se admiró y se llenó de felicidad al ver toda la familia permaneció ahí y el gran progreso que consiguió. Aún sorprendido le pregunta al padre de familia: “¿Cómo lograron todo esto en 4 años?”.
El padre muy orgulloso le contesta: Hace 4 años, la vaquita que era nuestra única fuente de ingresos murió al caer a un barranco, entonces la única manera de sobrevivir era buscando un trabajo en la ciudad, así lo hicimos todos, aprendimos muchas cosas y con el dinero ganado comenzamos a comprar y vender más vacas.
El muchacho pensó para sí: “gracias maestro, ahora sé que solo a través de adversidad podemos esperar un futuro próspero”

LA CASA IMPERFECTA

Un maestro de construcción ya entrado en años estaba listo para retirarse a disfrutar su pensión de jubilación. Le contó a su jefe acerca de sus planes de dejar el trabajo para llevar una vida más placentera con su esposa y su familia. Iba a extrañar su salario mensual, pero necesitaba retirarse; ya se las arreglarían de alguna manera.

El jefe se dio cuenta de que era inevitable que su buen empleado dejara la compañía y le pidió, como favor personal, que hiciera el último esfuerzo: construir una casa más. El hombre accedió y comenzó su trabajo, pero se veía a las claras que no estaba poniendo el corazón en lo que hacia. Utilizaba materiales de inferior calidad, y su trabajo, lo mismo que el de sus ayudantes, era deficiente. Era una infortunada manera de poner punto final a su carrera.

Cuando el albañil terminó el trabajo, el jefe fue a inspeccionar la casa y le extendió las llaves de la puerta principal. "Esta es tu casa, querido amigo ---dijo-. Es un regalo para ti".

Si el albañil hubiera sabido que estaba construyendo su propia casa, seguramente la hubiera hecho totalmente diferente. ¡Ahora tendría que vivir en la casa imperfecta que había construido!

Construimos nuestras vidas de manera distraída, reaccionando cuando deberíamos actuar, y sin poner en esa actuación lo mejor de nosotros. Muchas veces, ni siquiera hacemos nuestro mejor esfuerzo en el trabajo. Entonces de repente vemos la situación que hemos creado y descubrimos que estamos viviendo en la casa que hemos construido. Sí lo hubiéramos sabido antes, la habríamos hecho diferente.

La conclusión es que debemos pensar como si estuviésemos construyendo nuestra casa. Cada día clavamos un clavo, levantamos una pared o edificamos un techo. Construir con sabiduría es la única regla que podemos reforzar en nuestra existencia. Inclusive si la vivimos sólo por un día, ese día merece ser vivido congracia y dignidad.

La vida es como un proyecto de hágalo-usted-mismo. Su vida, ahora, es el resultado de sus actitudes y elecciones del pasado. ¡Su vida de mañana será el resultado de sus actitudes y elecciones de hoy!

QUIERO VOLVER A CONFIAR.

Adoro mi mundo simple y común.
Tener el amor, la caridad, la solidaridad como base.
La indignación delante de la falta de ética, moral, respeto, prepotencia e injusticia.

Fui criado con principios morales comunes cuando era niño: madres, padres, profesores, abuelos, tíos, vecinos eran autoridades dignas de respeto y consideración. Cuanto más próximos o más viejos, más afecto. Inimaginable responder maleducadamente a los más ancianos, ni a maestros o autoridades. Confiábamos en los adultos porque todos eran padres, madres o familiares de todos los chicos de la cuadra, del barrio, de la ciudad. Teníamos miedo apenas de lo oscuro, de los ratones, de películas de terror.
Hoy tengo una tristeza infinita por todo lo que hemos perdido, por todo lo que los niños un día temerán, por el miedo en la mirada de los niños, jóvenes, viejos y adultos.
Quiero sacar las rejas de mi ventana para tocar las flores.
Quiero sentarme en la vereda y tener la puerta abierta en las noches de verano.
Quiero la honestidad como motivo de orgullo.
Quiero la rectitud de carácter, la cara limpia y la mirada a los ojos.
Quiero la vergüenza y la solidaridad.
Quiero la esperanza, la alegría, la confianza, la fe.
Quiero callarle la boca a quien dice "a nivel de", al hablar de una persona. ¿Qué bien trae el "tener", si se pierde el ser"? ¡Y viva, sí, viva el retorno de la verdadera vida, simple como la lluvia, limpia como un cielo de abril, leve como la brisa de la mañana! Y definitivamente, común, como yo.
Adoro mi mundo simple y común. Tener el amor, la caridad, la solidaridad como base. La indignación delante de la falta de ética, de moral, de respeto, de prepotencia e injusticia.
¿Vamos a volver a ser "gente"? Tenemos una misión, única en nuestra sociedad actual: construir un mundo mejor, más justo, donde las personas respeten a las personas. ¿Utopía?...

USA TUS SENTIDOS.

Usa tu vista
para ver la belleza de la vida y para ver el interior de las personas; no la uses para criticar maliciosamente cómo se ven o se visten los demás o para juzgar a las personas sólo por sus apariencias
Usa tus oídos
para escuchar a tu prójimo y poder ofrecerle una palabra de aliento, para escuchar los sonidos agradables que te ayudan a olvidar las dificultades y edifican tu interior; no lo uses como un arma o para escuchar cuando se habla mal de los demás
Usa tu olfato
para percibir el olor de las flores, del perfume y del amor; no lo impregnes con los malos olores como lo son el odio, el egoísmo y la traición
Usa tu gusto
para saborear el triunfo de tus metas alcanzadas, de los logros obtenidos con esfuerzo y dedicación; no lo uses para saborear las derrotas de otros
Usa tu tacto
para sentir y dar amor para tocar a las personas con tus deseos positivos con tu caridad; no lo uses para pedir injustificadamente
El sexto sentido,
el más importante, es el que nos da la sabiduría para distinguir la diferencia entre los otros sentidos; entre el bien y el mal, entre dar o recibir y entre construir o desmoronar. A veces miramos sin ver, oímos sin escuchar, olemos sin percibir, probamos sin saborear y tocamos superficialmente.

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